Historia del mus: de dónde viene el juego de cartas más nuestro

Historia del mus: su origen vasco, la primera mención de 1745, las reglas de Pamplona de 1804, de dónde vienen «mus» y «órdago» y cómo se juega hoy.

Actualizado el · Equipo de Órdago

El mus tiene más de dos siglos y medio de historia escrita. La explicación más aceptada sitúa su origen en el País Vasco; la primera referencia conocida es de 1745, en el diccionario trilingüe del jesuita Manuel de Larramendi, y las primeras reglas impresas se publicaron en Pamplona en 1804. Desde ahí se extendió por toda España y llegó a parte de Hispanoamérica y del sur de Francia. Hoy se juega en bares, peñas y torneos, con reglas que todavía cambian de una zona a otra.

¿De dónde viene el mus?

No hay un documento que diga quién lo inventó ni cuándo. Lo que sí hay es consenso en el sitio: la mayoría de las fuentes lo sitúan en el País Vasco, y los primeros textos que lo mencionan lo vinculan a vascos y navarros. Su vocabulario lo recuerda en cada mano: órdago y muslari vienen del euskera.

Lo que se cuenta más allá de eso (fechas anteriores, inventores, leyendas sobre su nacimiento) no está documentado. Aquí nos quedamos con lo que se puede comprobar.

¿Cuál es la primera referencia escrita al mus?

Es de 1745. Ese año, el jesuita y filólogo vasco Manuel de Larramendi publicó su diccionario trilingüe (castellano, vascuence y latín), y en él aparece el mus. Es la primera vez conocida que el juego queda por escrito.

Que aparezca en un diccionario indica que, para entonces, el mus ya era un juego con nombre propio.

¿Cuándo se escribieron las primeras reglas?

En 1804, en Pamplona. Son las Reglas fixas que conviene usar en el juego llamado Mus, el primer reglamento conocido. El título completo añade que el juego es «característico de vizcaínos y navarros»: a comienzos del siglo XIX, el mus todavía se presentaba como cosa de su tierra.

¿Qué significa la palabra «mus»?

El Diccionario de la lengua española de la RAE dice que viene del vasco mus, y este del francés mouche, «mosca». Hay otras propuestas que circulan y conviene tratar como lo que son, hipótesis:

  • Del euskera musu, «beso», que además es una de las señas del juego.
  • Del euskera mustur, «labios» o «morro», con los que también se hacen señas.
  • Del latín musso, «murmurar» o «esperar en silencio».

La RAE recoge además una segunda acepción que cualquier jugador reconoce: mus es también el descarte. Por eso se pregunta «¿mus?» y por eso la expresión «no hay mus» acabó saliendo de la mesa para significar que algo no se concede.

¿De dónde viene la palabra «órdago»?

Del vasco hor dago, «ahí está». La RAE define el órdago, en el juego del mus, como el «envite en el que se apuesta un juego en su totalidad». Es decir, lo que se juega en la mesa: envidar todo lo que falta y que un solo lance decida el juego.

La palabra salió del mus hace tiempo. La RAE recoge su uso figurado (lanzar un órdago es plantear un todo o nada) y la locución coloquial de órdago, que significa «extraordinario», «fuera de lo común». Un calor de órdago, una bronca de órdago. Mucha gente lo dice sin haber jugado nunca una mano.

¿Por qué el mus tiene reglas distintas según la zona?

Porque nunca ha habido un reglamento único de obligado cumplimiento. El mus se fue extendiendo de mesa en mesa, y cada zona fijó sus costumbres. Hoy hay dos grandes familias de reglas:

Reglamento de Naipes Fournier (Vitoria)Reglamento de las Comunidades Vascas
Reyes y ases8 reyes y 8 ases4 reyes y 4 ases
La RealNo valeSí vale
Dónde se usa másEs el más extendido en EspañaFuera de España, y en La Rioja, Navarra y Guipúzcoa
A 8 reyes, el tres cuenta como rey y el dos como as

Encima de esas dos familias, cada sitio añade lo suyo: a cuántos tantos va el juego (40 en casi todas partes, 30 en algunas zonas), qué señas se admiten, si se puede mentir al declarar o si vale la Real. Por eso, antes de sentarse en una mesa que no es la tuya, se pregunta. Lo explicamos en mus a 8 reyes o a 4 reyes.

¿Dónde se juega al mus hoy?

En todas partes. El mus está en la barra del bar, en la mesa del fondo de la peña, en el piso de estudiantes y en la sobremesa familiar. Se juega en toda España, en varios países de Hispanoamérica (como Argentina, Colombia, México o Uruguay) y en zonas del sur de Francia.

Y se compite. Los torneos, ligas y maratones de mus son habituales en toda España, organizados sobre todo por peñas, asociaciones y clubes. Hay federaciones y asociaciones regionales con sus propios reglamentos. La Asociación Española de Mus (Asesmus), con sede en Bilbao, organiza cada año un Máster que reúne a parejas de casi toda España. Fuera de nuestras fronteras, las colectividades vascas celebran desde hace décadas un campeonato mundial de mus: la edición de 2018, por ejemplo, se jugó en Macachín, en Argentina.

Si quieres jugar uno cerca de casa, tienes los torneos de mus que se publican en Órdago, y si es tu primera vez, cómo apuntarse a un torneo de mus.

¿Qué ha cambiado y qué sigue igual?

Lo esencial lo reconoce cualquier jugador, sea de donde sea: cuatro jugadores en dos parejas, cuatro cartas, el mus para descartarse y los lances para envidar. Lo que ha cambiado es la forma de organizarse: las partidas se quedan por el móvil, los torneos se anuncian y se siguen en línea, y el tanteo, que antes se llevaba sólo con piedras, hoy también se puede llevar en una pantalla.

El fondo es el mismo de siempre: cuatro personas en una mesa, una pareja que se entiende sin hablar y un órdago que nadie se esperaba. Si estás empezando, el siguiente paso son las reglas del mus.

Preguntas frecuentes

¿Dónde se inventó el mus?

No se sabe con exactitud ni quién ni cuándo. El origen más aceptado es el País Vasco, y los primeros textos conocidos lo asocian a vizcaínos y navarros.

¿Qué antigüedad tiene el mus?

La primera mención escrita que se conoce es de 1745, así que el juego tiene al menos dos siglos y medio. Pudo jugarse antes, pero no hay documentos que lo prueben.

¿Qué significa «de órdago»?

Es una expresión coloquial que la RAE recoge como «extraordinario» o «fuera de lo común». Viene del órdago del mus, el envite en el que se juega el juego entero.

¿Por qué el mus no tiene las mismas reglas en todas partes?

Porque no existe un reglamento oficial único: cada zona ha fijado sus costumbres. Por eso conviene acordar antes de jugar los reyes, los tantos, las señas y si vale la Real.

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